Fotografía, Poesía

Poética del instante

La imagen que procede de la captura de un instante es fecunda en la medida en que ésta se constituye por sí misma una evocación de ese instante subjetivo y vivo.

“Si a un instante le digo alguna vez: ¡Detente, eres tan bello”…

Fausto. Johann Wolfgang Von Goethe.

Salamanca al atardcer

Amo los días que van hacia el pasado

uno tras otro, días oscuros o días de sol

y los días que vendrán uno tras otro

con su palabra y caminos de luz entre lo oculto.

Amo el silencio de la soledad

y la palabra, densa, apretada

del regreso nocturno  de las noches

y amo la música con su lamento dolorido

al borde del ramaje de los árboles,

como un aroma encendido de manzanas.

Amo el sonido de la noche en el umbral del sueño

y no tengo tiempo de amar todo lo que siento

ni amar cada rosa que me encuentro al paso

en medio de los parques de mi ciudad.

Cada día me despierto con la luz

y soy de todos los sentidos de quien lucha

y me sumerjo en ríos de silencio por las calles

y ama de quien espera su palabra en mi canto,

por eso soy del tiempo que va hacia el pasado

y de aquel que vendrá, de igual manera.

En el umbral del sueño soy del tiempo

vertical en el que amo la vida

en cada instante de mi sueño

Luz de atardecer

Artículo

PLAZA MAYOR

Memoria de lo que nunca dejará de ser

El ojo humano, en sus indagaciones, gira siempre, y el hombre también gira siempre a izquierda y derecha, hace pi­ruetas. Se aferra a todo y se siente atraído por el centro de gravedad del lugar entero. De repente el problema se extiende en torno a él.

Aquí , en la ciudad, se dispone de paredes rectas, de un suelo que se extiende, de agujeros que sirven para el paso del hombre o de la luz; puertas o ventanas. Los agujeros iluminan u oscurecen, alegrando o entristeciendo. Las paredes res­plandecen de luz, o están en penumbra y provocan alegría, serenidad o tristeza en una  sinfonía perfectamente armónica

En la realidad, los ejes no se perciben como los muestra el plano en la mesa de dibujo, sino sobre el suelo, cuando el hombre está de pie y mira al frente. El ojo ve lejos y, objetivo imperturbable, lo ve todo,  incluso más allá de las intenciones y de las voluntades.

En mi ciudad  la  “plaza”  es un  lugar natural de encuentros para ciudadanos, de todo carácter: espontáneos u organizados, y lo que es realmente importante, donde todos tenemos la posibilidad de juntarnos sin distinciones de posición social, ideologías políticas o religiosas,  son su esencia, la verdadera y real, sin ella la ciudad no existiría. Cada plaza con sus características singulares tiene un rol a cumplir, siendo símbolo y referencia de “su” ámbito urbano. Las plazas son espacios de la cotidianeidad. Su ubicación en la trama urbana trasluce una concepción de la ciudad. Estudiándolas, estudiamos la ciudad. “La plaza es como la identidad de la ciudad.”

Por la plaza, ámbito de encuentros, pasan itinerarios que recorren la ciudad y para comprenderla, hay que recorrerlos, porque no se puede entender nada sino se ve la vida circulando.

Las ciudades se hacen también con memorias y olvidos, con amor  y desamor, con algunos momentos que no queremos arrojar a la papelera del olvido y con otros instantes que deseamos borrar por completo de la pizarra de nuestro espíritu.  Escribimos infatigablemente, soñando lo suficiente para penetrar la realidad. Alzamos diques contra lo crepuscular, rindiendo culto al sol y algo aún más esplendoroso, luchamos para ser…
Pronto nos pondremos a conversar. no encima de las ruinas, sino de los recuerdos, porque ellos son ingrávidos y las piedras están llenas de entrañas,  llenas de aire, y son como ramas de agua. Mientras cae la lluvia, y acariciamos los sueños:

Pensarte, ciudad
de los encuentros, reencuentros y recuentos,
de historias que son esperanzas a modo de sueños,
mientras tus muros y ventanas realzan el color de tu cielo,
mientras las horas del  reloj se cansan y gimen,
en un carnaval de gloriosas hojas y flores.
Entonces, ciudad, vuelvo y te pienso, -quizá nunca me he ido de ti.

Me gusta escribir —como si nada y a la vez todo fuera importante—
aquí  en el centro del incendio, en plena Plaza y siempre.
Escribir, como si estuviera escrito, que el ruido de esas tazas sobre el mármol tuviera que pasar el sonido claro de los versos.

La tarde entera se remansa en la plaza, serena y sazonada, bienhechora y sutil como una lámpara, clara como el agua de una fuente,  se abre, como el sueño, por esta brecha abierta en medio de la ciudad del aire.

Este espacio no es un espacio vacío. Es ancho y grande, como un hueco abierto en la ciudad. En el tenemos esa placentera sensación de toma de distancia con el mundo cotidiano de la ciudad. No hay silencio entre las palabras… y es como un intervalo del sueño. No simplificamos cuando decimos que la Plaza  es parte indispensable de la vida misma.

Si, a través de una plaza podemos conocer a una ciudad y su gente, esto implica que los hechos que suceden ahí tienen la suficiente trascendencia para acceder a ese conocimiento. La importancia está dada por la vigencia permanente de estos espacios aún cuando varía la causa por la cual se mantienen vigentes.

Y te recuerdo, mi plaza como te vivo porque recordar es poner el pasado sobre una lámina sepia, que, como una reliquia, tira sus anclas en la imaginación.

Desde aquí escribo sobre la ciudad que duerme.
Después una melodía en el aire embellece la plaza y los recuerdos,
porque nuestros actos (los vividos y los soñados)
permanecen en alguna parte de nosotros.

Poesía

La ciudad de hace templo

Poema de José Amador Martín, con traducciones al italiano: Stefanía Di Leo y al Gallego: Isaura Díaz Figueiredo, con comentario de Stefanía Di Leo, Pinturas de Andrés Alén y Fotos de José Amador Martín

Jesús Despojado ( Imagen por Andrés Alén)

Poema para la Lectura-Oración a Jesús Depojado de sus vestiduras

La luz es más luz en tu mirar

de estrella,

en ese rumor de velas

amarillas

que acompañan el dolor

abierto en tu paisaje.

La ciudad se hace templo y el

templo se hace tarde

 al iniciar la Pasión tu cuerpo

despojado,

esa imagen que ansío llena de

rosas

para cubrir tu dolor con su

consuelo.

Pisar leve en esa muerte de

Luz, Sentir…

trasfigurado en un lecho d

e sedas transparentes,

¿Qué dolor será el tuyo, que te

sabes de muerte,

caminando sin descanso

hasta llegar al Padre?

Mar en calma de tu mirar

cautivo,

Remanso de la tarde, quietud

hecha de amor

Consuelo y sufrimiento

hecho de gloria.

Es tu torso de sed , ciprés de

claridad,

árbol desnudo de soledad y

 pena.

Y es la luz más bella en tu

cuerpo, como un mar de palomas

desbocado

Cristo, almendro de cristal en

primavera,

cordero del abismo, pan

despedazado

pastor y redentor de vara

verde.

Tu Camino hacia la Cruz,

memoria de soledad

en el crisol de la tarde, es

senda infinita,

Gólgota y Calvario en los

paisajes del alma.

En los que el silencio calla y el

dolor se hace herida.

Despojado es el hombre de

túnica que no de Luz,

vestido de Amor, por el amor

inmenso que hay en tu mirar, dulce

mirar de estrellas.

Mirar de Eternidad y de

Perdón, mirar apasionado,

entre miradas de asombro,

mientras caminas

entre turbas de espanto

que te condenan y olvidan,

que estás así para salvarnos,

Dulce Jesús

de mirada hermosa

y de hermoso corazón

que en la tarde haces de la ciudad un templo

para quedarte en nuestro

corazón, enamorado.

Jesús Despojado (Detalle). Andrés Alén

La città diventa un tempio

traducción al italiano : Stefanía Di Leo

La luce è più luce nel tuo sguardo

di stelle,

in quella voce di candele

gialle

che accompagnano il dolore

aperto nel tuo paesaggio.

La città diventa un tempio e il

il tempio s’ attarda

quando inizai la Passione il tuo corpo

spogliato,

quell’immagine di cui bramo molto piena di

rose

per coprire il tuo dolore con la sua

consolazione.

Fai luce su quella morte di

Luce. Sentire…

trasfigurato in un letto di

sete trasparenti,

Quale dolore sarà tuo?

Che sai della morte,

del suo camminare incessante

fino a quando non raggiungi il Padre?

Mare calmo del tuo sguardo

prigioniero,

Calma della quiete del meriggio

fatto d’amore

Consolazione e sofferenza

fatto di gloria.

È il tuo torso assetato di cipresso

chiarezza,

nudo albero della solitudine e

pena.

Ed è la luce più bella in te

corpo, come un mare di colombe

fuggiasco

Cristo, cristallo di mandorle dentro

primavera,

abisso agnello, pane

strappato a pezzi

bastone pastore e redentore

verde.

La tua via verso la Croce,

ricordo della solitudine

nel meriggio crogiolo, è

percorso infinito,

Golgota e Calvario nel

paesaggi dell’anima.

In cui il silenzio tace e

il dolore diventa ferita.

Spoglio è l’uomo di

vestaglia non di luce,

Abito d’amore, per amore

immenso c’è nel tuo aspetto, un dolce

sguardo delle stelle.

Sguardo di Eternità e di

Perdono, sguardo appassionato,

tra sguardi di stupore,

mentre cammini

tra turbe e spaventi

che ti condannano e ti dimenticano,

che sei così per salvarci,

Dolce Gesù

con un bell’aspetto

e con un bel cuore

che nel meriggio trasformi la città in un tempio

per rimanere nel nostro

cuore, innamorato.

Jesús Despojado, Andrés Alén

Notas Críticas por Stefanía Di Leo

 La vista es quizá, el sentido utilizado por el hombre y el que más información nos proporciona. La luz divina es el tema principal de ese poema de José Amador Martin Sánchez, cuya poética de la luz abarca toda su obra, que es a menudo conjunto poético y fotográfico. Estamos delante de un poema descriptivo cuyo matiz religioso alcanza unas cumbres sin pares.  

           La vista se encuentra unida siempre a la existencia de la Luz, si carecemos de luz no es imposible ver, ignoramos hasta la luz divina. Sin poder ver o al menos percibir entre sombras, la Luz divina, es una luz de amor que emana del Señor. Tal como en Dante, en la poesía de José Amador Martin Sánchez, la luz se convierte en metáfora de iluminación de sabiduría, no es posible avanzar en el conocimiento de Dios, en los goces de su amor, sin la luz del entendimiento.

       Especialmente  en estos días tan doloridos, en los que estamos afectados por el Coronavirus, nos damos cuenta que hemos sido creados con un cuerpo material perecedero que sirve de soporte, hasta que termine derrumbándose, a un alma espiritual y eterna, que estará en esta vida terrena, durante el tiempo que su cuerpo material la pueda sostener .El poeta habla sobre todo en estos versos de un divino Amor, Cristo despojado es puro manantial de consuelo.

            Nosotros somos peces que gozosamente hemos de aprender a nadar y sumergirnos en el amor, porque nuestro Creador es un inmenso, un ilimitado océano de amor y como el amor por su naturaleza exige siempre reciprocidad. Dios nuestro creador, nos ama tremendamente, como obra creada por Él.

En el poema, cuya tensión emotiva es una ascensión hacia lo divino, tiene un poema dentro del mismo poema, casi fuera un acróstico ( cada comienzo de verso alternado, leído por separado es otro poema bellísimo).

Los sustantivos utilizados por el poeta se refieren todos a la esfera celeste. Así como nuestro cuerpo tiene ojos con los que capta todo lo que ilumina la luz material, sea esta la luz del sol o sea la artificial por nosotros creada, nuestra alma también tiene sus ojos que ven la luz divina, la luz de amor de Dios.

El poeta escribiendo un homenaje a Cristo, introduce el concepto literario de la luz y de la oscuridad para incrementar el concepto de la salvación frente a la condenación ( San Juan de la Cruz). El Amor en relación a la Eternidad; el cielo en comparación al perdón; el pecado frente a la santidad; las tinieblas frente al paraíso. En este poema genialmente el juego de la luz y de la oscuridad resaltan los problemas morales y espirituales que estamos viviendo en estos días.

José Amador poeta culto, tiene sus antecedentes literarios también  en Tirso de Molina, autor que abarca también el recurso de la luz y de la oscuridad, se apodera de un mito y símbolo universal visto desde la antigüedad en las doctrinas paganas y cristianas. En cuanto a la teología cristiana, la oscuridad es la máxima representación de la falta de razón, la falta de entendimiento y una representación del mal. Simbólicamente la luz es evidencia, entendimiento, razón, vida, salvación y bien: Otra antecedente de gran referencia para el poeta es sin duda San Pablo,” Fija los ojos en lo invisible, no en lo que podamos ver. Lo así visible dura un momento, pero lo invisible es eterno”. (3Cor 4,18). Nosotros adquirimos la fe y la fortalecemos cada vez más, cuando comprendemos y vemos con los ojos de nuestra alma, que Dios existe, para nuestro corazón enamorado; y nuestros ojos espirituales son  iluminados por la luz de amor, que el Señor nos entrega como don de su amor al que le busca. Para poder ver a Dios, y su Luz hay que creer en un Dulce Jesús /de mirada hermosa/ y de hermoso corazón.

Jesús Despojado. Foto . José Amador Martín

A cidade convértese nun Templo

Traducción al gallego de Isaura Diaz Figueiredo

A luz é máis luz na túa mirada

estrela,

nese rumor de velas

amarelo

que acompañan a dor

aberto na túa paisaxe.

A cidade convértese nun templo e a

o templo chega tarde

cando comeces a Paixón o teu corpo

desposuído,

esa imaxe que ansia chea

rosas

para cubrir a súa dor coa súa

consolo.

Paso a luz sobre esa morte de

Luz, sente …

transfigurado nunha cama d

e sedas transparentes,

Que dor será a túa?

sabes da morte,

camiñando implacable

ata chegar ao Pai?

Calma mar do teu aspecto

cativo,

Quietude da quietude da tarde

feito de amor

Confort e sufrimento

feito de gloria.

É o teu torso sedento, ciprés de

claridade,

árbore núa da soidade e

mágoa.

E é a luz máis fermosa que hai

corpo, coma un mar de pombas

fugaz

Cristo, améndoa de cristal

primavera

cordeiro de abismo, pan

triturado

pastor de canas e redentor

verde.

O teu camiño cara á cruz,

memoria da soidade

no crisol da tarde é

camiño infinito,

Golgota e calvario no

paisaxes da alma.

No que o silencio é silencioso e

a dor faise ferida.

É o home de Rayas

túnica non de luz

Vestido de amor, por amor

inmensa hai no teu aspecto, doce

Mirada de estrela.

Mirada de Eternidade e de

Sentímolo, apaixona

entre miradas de asombro,

mentres camiñas

entre os mobs de medo

que te condenan e te esquecen,

que es así para salvarnos,

Doce Xesús

cun fermoso aspecto

e cun fermoso corazón

que pola tarde fas da cidade un templo

quedar nos nosos

corazón, namorado.

Procesionando. Foto: José Amador Martín
Poesía

La fragilidad de un sueño

 “Nunca es tarde para cumplir un sueño y empezar a vivir”

primavera

Todos los segundos del día pasan

Todos los segundos del día pasan

como los pétalos de la flores de cristal

cada momento es una posibilidad para un sueño,

mientras  la vida cabalga en un reloj de arena.

Siento que nuestro tiempo es corto,

efímero, como un soplo,

y el Universo es grande,

y retengo la imagen de su fugacidad

como los amores que mueren al borde del abismo.

Todas la músicas que de repente sonaron,

murieron en un segundo de la ausencia,

porque nada dijimos el silencio fue todo.

La fragilidad de un sueño

empieza por vivir al borde de la muerte

y las gotas de la nieve mueren

alfombrando el camino

como mueren las flores de cristal (de los almendros).

EL viento que arrastra la ida y venida de las horas,

es el último suspiro, el aleteo suave

del tiempo que reconoce que es fugaz y es sentido

virtual de las estancias.

Que tremendo dilema el que asiste

cada paso, en algún sentido, que no damos,

que sentido tiene el de las cosas muertas,

aquellas que dejamos pasar y nunca fueron vida.

Que reflexión tan honda

buscar en la muerte el sentir de nuestros días

porque las hojas mueren, como mueren la flores

y el árbol permanece buscando primaveras.

Algunas veces hablamos con el silencio

con la mirada oculta tras la cortina rasgada del dolor

y nuestro caminar es el infinito sentido de las olas

en el temporal violento que nos destroza el alma

Algunas veces, digo, acudimos a la oración del silencio,

en los cielos azules de atardeceres rosados, frágiles,

como los sueños que son el anticipo de una frágil primavera

que aparece sutil como ligero soplo

en las cimas blancas del invierno

en las cimas blancas del invierno
Poesía

NOCHE OSCURA, NOCHE ENAMORADA

NOCHE OSCURA

Hemos de aceptar la noche oscura y vivir en consonancia a ella porque el alma se alimenta de la oscuridad tanto como de la luz.

La noche es oscura

en mi lugar sagrado,

todo está quieto

y el silencio de las sombras

es el viaje del héroe

atravesando  las profundidades

de lo desconocido.

Es de noche por el vacío fértil de los valles,

Y es en la noche la Luz que será mía

Allá por los horizontes

sigilosa

de albor, rosa y brisa tierna

Noche oscura,

que de la sombra cubre

la belleza del día.

Noche dichosa

de jardines secretos

noche de almas cautivas

de posesión en sombras.

Los espacios son sueños

de veredas repletas

de rosas blancas

y de lirios hermosos.

Noche enamorada

de enamoradas almas,

noche en llanos y colinas

por donde van mis sombras

NOCHE ENAMORADA
Artículo

ARTE Y ARTISTAS

D2. SALAMANCA

Toda  manifestación del ARTE significa una generosidad de quien la manifiesta. Una entrega gozosa ya que la Belleza es manifestada para ser  compartida o para que sea por todos  poseída, o bien el individuo logre percibirlos. El artista es la persona afectada por necesidades físicas y por pasiones del ánimo: influencias de su ámbito cultural, de sus ideales; razones de odio, de amor o de afinidad; búsqueda de aventura, gloria o emoción… En el hombre común estas influencias se manifiestan de mil maneras en su profesión o en su vida cotidiana, dando testimonio de una forma de ser, de una actitud para vivir. En el artista estas motivaciones, se manifiestan abiertamente por medio del lenguaje, por la palabra escrita, por la creación de imágenes, escultura, arquitectura, música…  combinada en una urdimbre sutil donde vibraciones comunes inherentes a todos los seres humanos, se transforman en vibración mágica de belleza. Aquí la belleza, como cualidad intangible  se realiza por medio de esa forma de ser de un individuo, dotado de capacidades creadoras.

PLAZA MAYOR. SALAMANCA

Es su forma de vivir las sensaciones vitales más trascendentes, y se realiza en su forma de crear  forjando un estilo peculiar. El estilo personal de un artista.  Un hombre, una mujer, realiza su obra a partir de una conmoción estética, frente al descubrimiento instantáneo de valores de belleza en ciertas emociones o en ciertas cosas materiales, para comprometer su obra a la  posesión y manifestación de esos Valores Superiores encontrados por una mente intuitiva, clara y generosa.

GRAFITI. BARRIO DEL OESTE. SALAMANCA


El artista posee dones para todos y organiza sus facultades con la tendencia expansiva, hacia la demostración pública de sus descubrimientos estéticos, desarrollados en soledad fecunda, para compartir desde ellos la admiración colectiva. No, hacia su persona humana común, sino hacia la obra creada – original- y hacia la personalidad creadora, que hasta el momento de la entrega artística permanecía secreta. 

EUROPA. ESCULTURA. AGUSTÍN CASILLAS. PARQUE DE LA ALAMEDILLA SALAMANCA


El creador busca la armonía, la unidad mística en un todo concretado en su obra  desde la pluralidad de sus sentires intelectuales y sensibles. Una infinita gama de la emoción y del entendimiento que le pone en contacto con otra dimensión que desde su interioridad  le transporta a mundos nuevos descubiertos en el acto mismo de la creación. Es una suerte de magia donde actúan la imaginación, la fantasía, y toda un abanico de emociones (angustia, alegría, frustraciones, entusiasmo…) para converger en una necesidad ineludible de mostrarse, en determinada y exigida personalidad. La creación artística es un gozo. Y cada creador siente ese gozo, magia o deslumbramiento en forma diferente. Así han nacido obras de Arte que muestran el  misterio del que las ha creado.

FACHADA DE SAN ESTEBAN. SALAMANCA

Pero nadie ha podido, y seguramente nadie ha de poder con la obra creada, explicar lo inexplicable- Ese ardor del entusiasmo; esa admirable facultad de hacer real lo no existente. Esa posesión del ser, por un yo mismo, superior y hondo que late en cada uno.
Esencia real pero intangible, que sobre algunos seres vierte su luz a manos llenas, mientras niega a los más el secreto de su esplendor.

MEDALLÓN. PLAZA MAYOR DE SALAMANCA